Ya os he presentado a varias lucecitas, y ahora os presento a Maria. Mi querida compañera es una persona encantadora que siempre te mira a los ojos y te pregunta como estas. Pero no solo por preguntar, ella lo hace con todo el corazón.

En este camino que estamos compartiendo, ella llego con el corazón lleno de tiritas, y ahora la miras y es todo alegría. Se ha dado por entero al proceso y ya no necesita esas tiritas que le recordaban continuamente que había sido herida.

Al hablar sobre el tema tuve que reconocer que este proceso no lo estoy viviendo con felicidad, sino desde el miedo. Y estoy tan aferrada en no cambiar lo que quiero que permanezca que no me entrego a recuperar mi alegría. Simplemente no he entendido hasta hoy que al inicio perseguía encontrarme y en un momento dado cambie mi dialogo interior y sustituí mi búsqueda por el pánico al movimiento aferrándome a lo estático.

Mi querida Maria me ha recordado que todo a su alrededor ha mejorado porque ella es feliz en su interior. Ha hallado ese estado que no fluctúa ni se deja balancear con el exterior.

Así, que ahora reclamo mi felicidad y mi alegría. Hay suficiente para todo el mundo y como te dije al teléfono Maria: Me tiro al precipicio porque quiero volver a mi propósito inicial, encontrarme… Gracias cariño.

Comments (3)

On 9 de marzo de 2009, 23:08 , Clematide dijo...

Ahí estamos todos, en el camino de retorno. Espero que encuentres pronto la alegría de caminar...
Un beso enorme, mucho ánimo!

 
On 10 de marzo de 2009, 11:36 , Carlos dijo...

Hola GUAPA
.....es como si al estar todos viajando en el mismo autobús, cada bache nos hieciera saltar a todos de golpe, aunque a unos se les remueve más que a otros. No quiero perderme ningún capítulo de nuestra aventura.
Un beso y hasta mañana
Carlos

 
On 10 de marzo de 2009, 20:16 , Lotus dijo...

Jeje pues si los baches los tenemos todos, pero como buenos amigos que sois os doy permiso para que me deis un empujoncito cuando al borde de precipicio, Luis me diga: "Que quien me busca me encuentra!!!"