Leyendo el post de mi buen compañero Carlos, también me planteo para quien hago todo lo que hago.

La verdad es que estos días ha ocurrido algo insignificante, pero algo que me ha permitido ver que todavía queda restos de esa parte de mí que quería aceptación y reconocimiento en casa, en el colegio, el instituto…. Quizás no sean solo restos. Quizás solo sea que siempre he mirado para otro lado para no ver todo lo que se refleja en el espejo.

Lo que ocurrió fue que esta semana han ascendido a una compañera que nunca a destacado mucho y curiosamente empezamos juntas en esta empresa. Una parte de mi se alegra por ella, pero hay otra que esta resentida.

Ahora me pregunto. ¿No era yo la que quería cambiar de trabajo hace 2 semanas? ¿Por qué necesito el reconocimiento de los demás y no me vale mi propia opinión y satisfacción tras un trabajo bien hecho? ¿Porque necesito un reconocimiento publico de todo lo que hago? ¿Tengo derecho a sentirme resentida?

Desde luego no se si se producirá un cambio laboral próximamente, pero desde luego creo que no iré muy lejos mientras no siga prestando mas atención a las lecciones que tengo que aprender aquí.

La cuestión que me asalta es: ¿Ser capaz de verte desde donde estas partiendo en cada momento es igual a cambiar tu perspectiva y modificarla? ¿O tu manera de relacionarte con el mundo se va modificando de a poco?

Comments (1)

On 6 de abril de 2009, 8:23 , Carlos dijo...

Hola corazón.
Como sabes, hemos despertado y dificilmente se vuelve uno a dormir. Reconocer nuestra sombra es tan bueno que se hace visible para nosotros y lo mejor es que los que nos querían, de verdad no dejan de hacerlo. Este trabajo o lección de un dia de escuela,como lo llamó Bach es, probablemente, para toda la vida. Además es duro y digerirlo aún más, pero estoy seguro que desde esa nueva perspectiva tus cosas irán mejor fuera porque dentro estarás mejor.
La verdad es que se me va a hacer raro no veros este miércoles pero también se sacan lecciones. Esa inspiración de aire, que acabamos de hacer, es un nuevo regalo pues te mantiene viva y el momento ya ha merecido la pena.
Un beso muy grande