" Por lo tanto me complazco en debilidades...
[...] Porque cuando soy debil, entonces soy poderoso."

2ª Carta del Apostol Pablo a los Corintios 12:10

Me gusta viajar al infinito,
sentir la ausencia del sentido de mi vida
saber que no hay razones, ni pretextos
para seguir respirando todavía.

Quiero viajar al infinito,
malgastar mi existencia
trascender los limites de mi cordura
extraviarme en el universo,
vagabunda sin comprender
la razón de mi locura.

Me gustaría resistirme a mi destino
y darle la vuelta al mundo
en una noche sentir que soy yo conmigo misma
que soy yo o que podría ser cualquier otra
que soy muchas otras a la vez
que soy miles de yos en una sola.


A mi me gusta hacer lo que yo quiero,
voy a hacerlo conmigo y con las otras.

Sobreviviré y no pienso arrepentirme de nada,
no quiero pendientes, ni miedos ni dudas.
Mis pies, descalzos en el fango chapotean,


Mírame bien...


  ¿Y si esa muerte tan temida por muchos no fuese mas que un orgasmo eterno?


Mirar el destino en tus ojos, sin reproches,

para calmar de una vez la incertidumbre
y saber, ¡oh saber! si al menos por una noche
te entregaste al dulce sacramento de mi nombre.


Mirar tu cuerpo y el mío yacer enlazados,
sin pensar aún, que en breve olvidaré tus abrazos
en la memoria triste de otros labios no besados,
con los primeras gotas del rocío inaugurado.

Y ensimismada me diluyo en mirada inacabada....
 
Déjame,


negar en todos los lenguajes aquello que me ofreces,
dejar atrás los sueños no estrenados,
colgar en el armario las caricias y los besos
y separar lo real de lo inventado.

Cansada de rumores en espejos incurables,
cansada de noches de presagios,
cansada del deseo que estremece
cuando la noche adolece de adioses,
y en mis pupilas te me apareces.

Hoy estoy buscando el verbo y la palabra milenaria
para decirte amor: - déjame que me vaya.
¡Déjame que me vaya amor! ¡Déjame solitaria!


Gracias a la musa de la alcoba paralela (http://alcobaparalela.blogspot.com/)



"Toda acción sucede en el tiempo por la interrelación de las fuerzas de la naturaleza, pero el hombre perdido en su engaño egoísta piensa que él mismo es el actor.


Pero el hombre que conoce la relación entre las fuerzas de la naturaleza y acciones, ve como algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras fuerzas de la naturaleza, y por ello deja de ser su esclavo."

'BHAGAVAD GITA'

Liberarse del conjuro de maya, romper las ataduras de karma, significa darse cuenta de que todo fenómeno que percibimos con nuestros sentidos son parte de nuestra misma realidad. Significa experimentar, completamente y personalmente.
Esta experiencia es llamada moksha, o 'liberación' en la filosofía hindú y es la esencia misma del hinduismo.

Mientras nuestra visión del mundo sea fragmentada, mientras estemos bajo el conjuro de maya y pensamos que estamos separados de nuestro ambiente y que podemos actuar independientemente, estamos atados por karma. Liberarse de las ataduras de karma significa darse cuenta de la unidad y armonía de toda la naturaleza, incluyendo al humano, y actuar de acuerdo a esto.


"¿En qué medida no te olvidarás de Dios?

Siempre que no te olvides de ti mismo;
pues, al recordar tu propia nada en relación
con todas las cosas, también recordarás
la trascendencia de Dios en relación con todas las cosas."

Filón de Alejandria,  Texto "De Sacrificiis Abelis et Caini"



El 21 de Septiembre se inician 6 meses donde la oscuridad se hace cada vez mas profunda hasta llegar a su cenit en el solsticio de invierno. Es tiempo de silencio.

De protegernos del exterior buceando en nuestros oscuros y confusos recovecos anímicos en pos de una Luz que no terminamos de hallar. De morir al exterior para abandonar pautas y resurgir actualizados como el ave fenix en primavera.

Es el 21 de Diciembre cuando ocurre una muerte y una resureccion.
Y cuando la Oscuridad es quien domina, surge la Fe.

Fe en que la luz ira cobrando más y más fuerza cada dia. Es la promesa de la primavera, donde el sol retornará y la naturaleza volverá a mostrar su abundancia y esplendor.

Le llaman Navidad, Saturnalia, Yule... cuando el ritmo natural y  la fuerza del microcosmos humano se funde con la Madre Naturaleza.

Nuestros antepasados lo sabían muy bien, y se recogían en sus casas a la luz de la lumbre y mantenian sus viejas tradiciones mediante cuentos y leyendas que los mayores trasmitían a los nuevos, mientras en el exterior, la Naturaleza , silenciaba el ruido de la vida, sumiendo a vegetales y animales en el sueño invernal.

Nuestro sabio interno, todavia utiliza rituales de fuego y agua para purificarnos en los solsticios.

Por eso, en este de invierno estare con mi cara lavada y cerquita del fuego.
Y en el solsticio de verano os espero con las fogatas en la playa, y un espeto de sardinas.

                               

                                     ... debe haber algo extrañamente sagrado en la sal...
                                     ... esta en nuestras lagrimas y tambien esta en el mar...


Gracias a tus preciosas fotos,  Jose de "Mar azul", que me traen tantos recuerdos salados...

Que difícil y tedioso se me hace tener que limpiar los armarios.

Es algo que postergo hasta que no tengo más remedio que plantarle cara.

Tirar o guardar.
Retener o seguir adelante temblorosa.

Por suerte o por desgracia, la vida no me deja postergar mucho la limpieza de los compartimentos que han conformado mi persona, enseñándome este fin de semana cosas muy duras de ver, situandome entre disyuntivas cada vez mas claras y decisiones que conllevan todas dolor.

Y para detener la mente, he ordenado los armarios. Así que con todo lo que ya no me vale, el domingo que viene me voy al Rastro…… “niñaaaaa, que me lo quitan de las manoosssss”


La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.

La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
 la libélula vaga de una vaga ilusión.

                                                                    Ruben Dario.

Todo en la noche vive una duda secreta:
el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar.
Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos
nada podemos contra la secreta ansiedad.



Y no basta cerrar los ojos en la sombra
ni hundirlos en el sueño para ya no mirar,
porque en la dura sombra y en la gruta del sueño
la misma luz nocturna nos vuelve a desvelar.


Entonces, con el paso de un dormido despierto,
sin rumbo y sin objeto nos echamos a andar.
La noche vierte sobre nosotros su misterio,
y algo nos dice que morir es despertar.


¿Y quién entre las sombras de una calle desierta,
en el muro, lívido espejo de soledad,
no se ha visto pasar o venir a su encuentro
y no ha sentido miedo, angustia, duda mortal?


El miedo de no ser sino un cuerpo vacío
que alguien, yo mismo o cualquier otro, puede ocupar
y la angustia de verse fuera de sí viviendo
y la duda de ser o no ser realidad.

"Andaba entre tinieblas, hasta que Dios abrio la puerta y apareciste tú".


Esta gran afirmacion se encuentra en esta pelicula protagonizada por Hale Berry donde interpreta a Janie Crawford, una hermosa joven que busca amor, emociones y satisfacciones, más allá de las limitadas expectativas de las mujeres negras en la América de los años 20.


Su viaje la conduce por tres matrimonios muy diferentes, durante los cuales experimenta todo aquello que la vida puede ofrecerle, desde el éxito más tremendo al sufrimiento más indescriptible.


La mayoria de nosotros no aprendemos lecciones de vida,
hasta que la mano dura del destino nos toca suavemente en el hombro.
El sol le dijo a la luna: “si me guiñas
me derrito”.
Yo te miro sin fortuna, será que brillo,
brillo poquito.

El ancla dijo a la quilla: “yo duermo con
las estrellas”.
Si tú quieres mi vida, traigo en el ancla
media docena.

Abre ya el balcón, abre tu balcón,
que tengo el corazoncito metiíto en alcanfor.

Abre ya el balcón, ábrelo por Dios.
Veras como entra alegría, sentrañas mías
en tu habitación.

En esta pelicula hay una escena inolvidable en la que Al Pacino invita a bailar a una joven mujer, pero esta le responde: "No puedo. Mi novio llegara en cualquier momento."


"En un momento se vive una vida", responde él conduciendola a bailar un tango.


El hermoso tango, la sensualidad de la escena y la elegancia italiana de Al Pacino, acompañan a uno de los mensajes mas bellos del film.