Dios del venir, te siento entre mis manos,
aquí estás enredado conmigo, en lucha hermosa
de amor, lo mismo
que un fuego con su aire.

No eres mi redentor, ni eres mi ejemplo,
ni mi padre, ni mi hijo, ni mi hermano;
eres igual y uno, eres distinto y todo;
eres dios de lo hermoso conseguido,
conciencia mía de lo hermoso.

Yo nada tengo que purgar.
Toda mi impedimenta
no es sino fundación para este hoy
en que, al fin, te deseo;
porque estás ya a mi lado
en mi eléctrica zona,
como está en el amor el amor lleno.

Tú, esencia, eres conciencia; mi conciencia
y la de otros, la de todos
con la forma suma de conciencia;
que la esencia es lo sumo,
es la forma suprema conseguible,
y tu esencia está en mí, como mi forma.

Todos mis moldes, llenos
estuvieron de ti; pero tú, ahora,
no tienes molde, estás sin molde; eres la gracia
que no admite sostén,
que no admite corona,
que corona  sostiene siendo ingrave.

Eres la gracia libre,
la gloria del gustar, la eterna simpatía,
el gozo del temblor, la luminaria
del clariver, el fondo del amor,
el horizonte que no quita nada;
la transparencia, dios la transparencia,
el uno al fin, dios ahora sólito en el uno mío,
en el mundo que yo por ti y para ti he creado.

JUAN RAMON JIMENEZ.
 
(Gracias a luz del Foro Libertad por acercame este poema eterno)
Toda mi vida he estado corriendo, sudorosa...
apresurandome a llegar a una linea de meta.

Y he estado perdiendo la dicha todo el tiempo,
por estar  siempre incompleta.

Pero un dia estare curada, y juntare mis heridas
para poner fin a esta tragica comedia.

A veces desarrollandome...
A veces expandiendome...
A veces aventurandome..
............ y torturandome.
Pero nunca completa.

Un dia me expresare libremente,
sere menos temerosa, y mas prudente
en mis hechos, mis letras y mis palabras.

Estare llena de fe. Confiada y autentica,
con los pies en la tierra y en mi hogar.